José Carlos Reinoso es un amigo español que encontré en el Clube de Adictos a Deep Purple. Aquí nos cuenta sus impresiones del concierto de Glenn Huges y Joe Lynn Turner.  Muchas gracias José, una vez más por tu presencia y por tu amistad.

“HUGHES-TURNER PROJECT” Macumba (Madrid) 04-10-2002

 

 ¡¡O no tenemos un concierto decente o nos llegan dos acontecimientos en siete días!! Así que de nuevo en la misma sala y casi la misma gente (si bien es cierto que no hubo el llenazo de la noche de Dio) nos volvimos a encontrar, aunque esta vez para algo menos familiar pero por ello más esperado. Si no me equivoco, segunda visita de Glenn Hughes  a España en año y medio (no os engañéis; segunda visita en toda su vida también) y tercera de Joe Lynn Turner (la última en la gira de “Straight between the eyes” con Rainbow, hace casi veinte años). La expectación era muy grande, pues realmente se trata de lo más parecido a Rainbow y Deep Purple que se puede encontrar por ahí, y de hecho su repertorio se centraba en estas dos bandas más lo extraído del álbum de presentación de este curioso proyecto. Tengo que mencionar los malos augurios que rodeaban la actuación, pues Turner estaba enfermo, y Hughes se golpeó la cabeza la noche anterior en Barcelona requiriendo atención médica el mismo viernes por la mañana. Al menos no se habló en ningún momento de suspensión, lo cual hubiera sido tremendo para mucha gente que se desplazó exclusivamente por ver su actuación desde los puntos más lejanos a Madrid  (Vigo, Oviedo, Huesca, Bilbao, Jaén...). Volviendo al concierto, hay que reseñar que hubo dos teloneros; Blind Faith, a los que no pude oír por no llegar a tiempo (no os asustéis, no se trata ni de Clapton, ni de Winwood ni de Baker aunque se llamen igual) y Domain, de los que pude escuchar muy poco pero muy bueno. Y con puntualidad aparecieron nuestros héroes acompañados de J.J. Marsh (el guitarrista de Hughes que para la gira europea suple a Kajiyama, que es el de Turner), Joakim Svalberg al teclado (desconozco su trayectoria) y Thomas Broman a la batería (ex John Norum y Jeff Scott Soto). El sonido no estaba nada mal, aunque hay que hacer varias puntualizaciones: la voz de Turner distorsionaba como consecuencia de tener un volumen más elevado que la de Hughes, ya que la potencia vocal de éste es muy superior; J.J.Marsh sonaba bastante más bajo de lo que debiera, supongo que para no perjudicar el sonido de ambos vocalistas; y el bajo de Hughes sonó como un cañón excepto en los primeros temas (ya sabéis, ajuste de ecualizaciones, mezclas  y tal). Respecto al papel de cada uno, comenzaré diciendo que Svalberg me sorprendió muy agradablemente, y que su participación en temas como “Spotlight kid” o “King of dreams” fue perfecta. Por el contrario Thomas Broman me pareció algo corto de recursos, y su trabajo en la ya mencionada “King of dreams” fue realmente mediocre. Respecto a J.J. Marsh, creo que es un guitarrista algo frío pero muy completo y que es capaz de parecerse considerablemente a Ritchie (“intro” de “Mistreated”) o de interpretar otros estilos más cercanos a la línea funky/soul/rock propia de la carrera de Hughes en solitario, todo ello sin aparentar incomodidad alguna. A pesar de ello, no supo captar el peculiar toque de guitarra de Blackmore en algunos temas (de nuevo “King of dreams”, “I surrender”...) Para algunos no cumplió con las expectativas, pero creo que ello se debió a que, como ya he mencionado, estaba demasiado bajo de volumen. Joe Lynn Turner estuvo a gran nivel, mucho mejor de lo que yo me esperaba. La papeleta que tenía era más que complicada, y es que salir a cantar al lado de Mr. Hughes es una derrota segura (en ocasiones por goleada, y si no, preguntad a Coverdale...). Su voz se encuentra en un estado de forma admirable, y aunque era la primera vez que lo veía en directo, tengo innumerables grabaciones de él con Rainbow y Purple en vivo, y puedo decir que pocas veces lo oí sonar mejor. El único “pero” es para sus movimientos en escena, que me parecen anacrónicos y algo amanerados, pero a mí no me importó demasiado. Y dejo para el final la MEMORABLE actuación de Glenn Hughes. Su pelo ha crecido y ya vuelve a lucir una melena “leonina” que acentúa si cabe su agresividad en el escenario. Se mueve con una energía sorprendente, y además sabe impregnar a su manera de tocar de esa misma fuerza y explosividad. Su estilo fantasioso con el bajo llena de nuevos matices los temas lo cual los hace aun más atractivos, y su voz... ¡¡¡FANTÁSTICA!!! ¡Qué más puedo decir! La interpretación de “Mistreated” fue de las que quitan el hipo. Creo que Glenn, cuando interpreta este tema, lo siente con una intensidad tal que llego a preguntarme si no identificará al 100% la letra de la canción con sus épocas oscuras. En algunos momentos hizo tal alarde de potencia que ¡casi me encontraba yo más cerca del micrófono que él! Se llevó las mayores ovaciones de la noche con todo merecimiento, y además se vio que se encontraba en perfecta forma y muy a gusto (a pesar del incidente en Barcelona del día anterior).

Lo peor de todo el concierto fue la corta duración del mismo, pues apenas llegó a una hora y veinte minutos, en la que desgranaron el siguiente set list: “Devil´s road” (llena de energía, magnífica), “I surrender” (la sala se vino abajo con el clásico de Rainbow), “Can’t stop rock and roll”, “Death alley driver”, “Seventh star” (sorpresa enorme en una interpretación sublime de Hughes del tema de Black Sabbath), “Mistreated” (sin comentarios...), “Jealous lover” (extraña elección, hubiera preferido “Street of dreams” o “Stone cold”, por ejemplo), “Stormbringer” (¡con Turner a la guitarra!), “Better man” (magnífico tema de HTP que en directo gana aun más), “King of dreams” (me habría gustado más escuchar “Fortuneteller” o “Fire in the basement”, aunque con las intervenciones puntuales de Hughes gana muchísimo), “Ride the storm”, “Spotlight kid” (¡¡¡algo mágico poder escucharla en vivo después de tantos años!!!), “Highway star” (no me gustó demasiado la versión del clásico Purple) y para terminar, “Burn” (con Glenn Hughes pletórico). Curiosa la caída del set list de los temas de ambos en solitario (“Can’t stop the flood” y “Dark days”).

A pesar de los malos augurios, unos cuantos nos armamos de paciencia y decidimos esperar al dúo protagonista por si se dignaban a posar para algunas fotos y concedernos unas palabras, pero sólo pudimos oír de la boca de Turner un “It’s too late” mientras escapaban a la carrera. Me temo que no se encontraban en la mejor disposición para atender a sus seguidores por sus problemas de salud, así que otra vez será.

No quiero terminar sin hacer mención de nuevo a toda la maravillosa gente del CADP (y algunos que aun no lo son -¡a qué estáis esperando!-) con los que me pude reunir antes, durante y después de la actuación. ¡¡Con vosotros los conciertos son mejores!! 

 

Portada  -  R. Blackmore  -  Jon Lord -   Glenn Hughes -   David Coverdale - 

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  -  Myriam Ines Onchimiuk