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RONNIE JAMES DIO.

“HE’S THE KING OF ROCK AND ROLL!!!!!”


¡¡¡¡Qué soberbia demostración!!!! ¡¡¡¡Qué lección para todos!!!! ¡¡¡¡Qué magnífico concierto!!!! Me faltan calificativos y signos de admiración, pero el hecho es que el Sr. Dio me dejó absolutamente “aplastado” el pasado día 23 de Julio en la Sala Macumba de Madrid.
Fue un show apoteósico al que le faltó muy poco para ser perfecto: el sonido, el problema con las entradas y la actuación de Craig Goldy. Pero vayamos por partes. Estoy hasta las mismísimas pelotas de acudir a locales en los que la acústica sea una p... mierda. Esto es una vergüenza que roza lo absurdo: no sé qué pasará en otros lugares de España, pero en Madrid es de “mear y no echar gota” (Allue dixit), pues conformarse con el sonido de Macumba como algo bueno es como el tuerto: rey en el país de los ciegos. Esperemos que algún día el Rockódromo sea útil, y que el Palacio de Deportes se acondicione debidamente para los conciertos (parece ser que será así). A pesar de todo, el sonido fue muy superior al del último concierto (espero que al de la mesa de mezclas de hace dos años lo hicieran bajar en marcha del bus), e incluso a Scott Warren (el “teclas”) se le oía en algunos momentos, y ya nadie se pregunta “qué leches hace ese tío ahí subido haciendo como que toca”.
Respecto a las entradas, el Sr. Mariano García se hartó de promocionar el concierto a través de su emisora 24 h. (Rockservatorio, altamente recomendada para todos aquellos que vivan en Madrid o que dispongan de conexión ADSL de internet) y así pasó. Yo esperaba poca afluencia de público al tratarse de finales de Julio (mucha gente fuera de Madrid), sin nuevo disco que promocionar (su salida se retrasó hasta Septiembre) y con su última visita reciente (creo que Octubre de 2002). Pero cuál fue mi sorpresa al encontrarme con una cantidad ingente de peña (muchos de ellos sin entrada) que se agolpaban en espera de que la “organización” se aclarara. Resultado: hubo muchos que se quedaron con las ganas de escuchar al “pequeño elfo”.
Otro punto polémico sucedió tras conocerse que Feinstein (primo de Dio y ex guitarrista en Elf) que en principio iba a ser el telonero, suspendió su actuación por unos motivos más bien “oscuros”. Para una vez que me interesan los teloneros, van y los anulan... bueno, no exactamente, pues fueron sustituidos por la banda segoviana Lujuria. Pero nueva sorpresa, cartelito junto a las vallas de entrada anunciando que tampoco tocarían por “problemas técnicos” (impagable justificación que puede englobar desde enorme diarrea del cantante hasta carecer de baquetas para aporrear la batería, pasando porque a la estrella del cartel no le salga de los “mismísimos” que toquen con ellos). En esta ocasión no me molestó en exceso...
Pasemos al último punto “semi-negativo”: Craig Goldy. Siempre he defendido a este hombre, y lo he visto en directo en la banda de Ronnie en cuatro ocasiones (incluyendo ésta), y es la primera vez que me decepciona. Su actuación en los sólos fue sumamente irregular, alternando momentos mágicos (temas de Rainbow y Sabbath) con otros algo deficientes (resto de temas). Ahora bien, CALCÓ literalmente los punteos del Innombrable, haciéndome llegar a cotas de máximo gozo (musical, se entiende), y esto me lleva a reflexionar sobre dos posibles tipos de guitarristas: los primordialmente talentosos y los que principalmente son “currantes” de las seis cuerdas. Entre los primeros podríamos encontrar a... mmmmm... ¡¡¡ah, sí!!!, este que va de negro y tal; entre los segundos, sin ir más lejos al mismísimo Goldy. Me da la impresión que el hombre tenía muy preparados los temas de Sabbath y Rainbow, pero no así el resto, y eso se notó (y mucho en algunos temas, os lo prometo). Aun así, me parece un guitarrista más que válido para Dio siempre y cuando solucione esas deficiencias.
Pero pasemos a lo bueno, y puedo afirmar que el concierto ha sido uno de los mejores de mi vida (y no digo el mejor porque espero que aun esté por llegar;-)) El repertorio fue inmejorable: “Man on the silver mountain” (tocada con el “tempo” del álbum en estudio, ¡¡¡increíble!!), “Stargazer” (sin comentarios...), “Long live rock and roll” y “Gates of Babylón” (con ese “peazo” de sólo idéntico al del estudio, ¡¡¡uffffffff!!!) de Rainbow; “Sign of the southern cross”, “Heaven and hell”, “Mob rules” y “Neon knights” (con la que terminó el show) de Black Sabbath, y “Stand up and shout”, “Holy diver”, “Don’t talk to strangers”, “Rainbow in the dark”, “We rock”, “The last in line”, “King of rock and roll” (con la que abrió el concierto), “Rock and roll children” y “The eyes” (de su último trabajo “Master of the moon”) de la propia banda. ¿Qué os parece? Y si a todo esto le añadimos que la incorporación de Rudy Sarzo al bajo mejora en muchos enteros a la banda, tanto en presencia en el escenario como en calidad musical (estuvo sencillamente magistral), que Scott Warren y Simon Wright estuvieron más que correctos, y la FABULOSA actuación de Ronnie, cantando mejor que nunca, y llevándose al público a su terreno de tal forma que estaba absolutamente ENTREGADO (yo incluido, por supuesto) nos encontramos con una ENORME LECCIÓN de profesionalidad, corazón, arte, talento, espíritu... En resumen, QUE APRENDAN UNOS CUANTOS LO QUE ES SENTIR EL ROCK AND ROLL. Con más de 60 años de edad, este hombre (¿hombre?, ya lo dudo: ¿no será verdaderamente el último elfo que queda tras la migración masiva a Valinor?) tiene un mérito tal que creo que no somos capaces de calibrarlo. En fin, no voy a seguir enumerando halagos, simplemente voy a concluir diciendo que NUNCA HE ESTADO TAN CERCA DEL ARCO IRIS.


José Carlos Reinoso

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